Un bucle de rebotes de luz que se proyecta en el infinito.
Este espacio residual existente en una productora audiovisual fue convertido en un escenario, mediante el uso de vidrios laminados y espejos para lograr un rebote cíclico que pueda generar un efecto en cadena para lograr dar una dimensión perceptualmente superior a la real. La geometría de las luces acompaña siendo las que evidencian y generan el real foco y escena.